Desde hace veinte años llevamos a personas por Berlín. En este tiempo la ciudad ha cambiado, el aeropuerto se trasladó de Tegel al BER y la reserva pasó a internet. El trabajo, sin embargo, sigue siendo el mismo: llevarle a donde necesita estar, a tiempo, en un minivan limpio y cómodo y a un precio acordado antes de salir.
Berlin Vans gestiona su propia flota de minivans. La mayoría de los servicios de traslado no lo hacen, y es justo lo que más importa. Como los vehículos son nuestros, conocemos su estado, los mantenemos limpios y podemos garantizar que el minivan reservado es el que llega. Nada se cede a un conductor externo en el último momento.
La mayor parte de nuestro trabajo se reduce a unas pocas situaciones. Una familia aterriza en el BER de madrugada y prefiere no cargar el equipaje en el tren. Una empresa necesita que reciban a sus invitados y los lleven a una reunión sin que nadie mire el reloj. Un grupo va a una boda, un evento u otra ciudad y prefiere viajar junto en lugar de repartirse en tres taxis. Cada viaje lo planificamos con el mismo cuidado: ruta, hora, pasajeros y equipaje se confirman de antemano, para que nada haya que improvisar una vez a bordo.
La reserva está pensada para ser sencilla. Usted nos dice a dónde y cuándo va; nosotros confirmamos el precio, el vehículo y los detalles de recogida antes de pagar. En el aeropuerto su conductor sigue el vuelo y espera en la salida con un cartel, de modo que un retraso por su parte no se convierta en un problema por la nuestra. El precio indicado es el que paga, sin recargos por tráfico, espera o equipaje.